De la Preparación a la Acción: El Nuevo Paradigma de Resiliencia Climática en el Caribe y Centroamérica

La crisis climática ya no es una amenaza difusa del futuro; es una realidad destructiva del presente. Históricamente, la región del Caribe y Centroamérica ha convivido con la amenaza cíclica de los huracanes. Sin embargo, en las últimas décadas, la dinámica de estos eventos meteorológicos extremos ha cambiado drásticamente. Desde la devastación histórica del huracán Mitch en 1998, pasando por la furia consecutiva de Irma y María en 2017, Dorian en 2019, Beryl en 2024, hasta llegar a los impactos de Melissa en 2025, la ciencia y los hechos confirman una cruda realidad: los huracanes son cada vez más frecuentes, intensos y económicamente devastadores.

Frente a este escenario, el paradigma tradicional de respuesta a desastres —esperar a que el impacto ocurra para luego evaluar los daños e iniciar la reconstrucción— se ha vuelto obsoleto e insostenible. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) está liderando un cambio hacia la acción anticipatoria y la gobernanza orientada a la resiliencia, demostrando que la inversión previa al desastre no solo salva vidas, sino que protege décadas de avances en desarrollo humano.

El Mecanismo de Apoyo para la Preparación ante Huracanes (MAPH): Innovación en el Terreno

Para operacionalizar este cambio de enfoque, el PNUD implementó el Mecanismo de Apoyo para la Preparación ante Huracanes (MAPH). Este mecanismo dota a las Oficinas de País prioritarias de asistencia técnica, financiera y operativa estructurada bajo una premisa fundamental: la preparación interna es el requisito indispensable para una respuesta externa eficaz.

El MAPH actúa en dos niveles simultáneos:

  1. Capacidades Internas: Fortalece los planes de continuidad de operaciones de las propias oficinas de la ONU, asegurando que sus equipos programáticos y logísticos sigan operativos incluso en el ojo de la tormenta.

  2. Capacidades Externas: Entrena a funcionarios gubernamentales y locales en metodologías estandarizadas de evaluación de necesidades post-desastre (como las metodologías PDNA, por sus siglas en inglés) y en el diseño ágil de planes de recuperación con enfoque de resiliencia.

La Prueba de Fuego: Respuestas en Tiempo Real (Cuba, Jamaica y Barbados)

Las bondades de este enfoque anticipatorio quedaron demostradas durante las últimas temporadas ciclónicas. En 2024, cuando el huracán Beryl azotó Barbados y Jamaica, y los huracanes Óscar y Rafael (sumados a sismos complejos) golpearon a Cuba, los equipos locales del PNUD ya contaban con capacidades instaladas.

La historia se repitió con el impacto del huracán Melissa. En Jamaica, la activación inmediata de los planes de continuidad permitió coordinar de manera instantánea con el gobierno la remoción de escombros y la reactivación económica microempresarial. En Cuba, el mecanismo facilitó el acceso ágil al Fondo de Acción Anticipatoria del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF Anticipatorio) por un valor de 1 millón de dólares. Esto permitió que, antes de que el huracán tocara tierra, el país ya contara con láminas de techo, lonas de cobertura temporal, generadores eléctricos y colchones listos para ser distribuidos.

Centralidad en las Personas y Enfoque de Género: No Dejar a Nadie Atrás

Un desastre natural no afecta a todos por igual. Las desigualdades preexistentes determinan quién puede evacuar a tiempo, quién pierde su fuente de ingresos y quién tarda más en recuperarse. Por ello, el PNUD sitúa la perspectiva de género y la inclusión social en el núcleo de la gestión del riesgo.

  • Sistemas de Cuidado en Honduras: En el marco del MAPH, Honduras ha liderado la vinculación de los mapas de vulnerabilidad climática con el mapeo de los sistemas de cuidado comunitarios. Esto permite visibilizar y proteger a las mujeres que asumen la carga del cuidado no remunerado de niños, ancianos y enfermos durante las crisis.

  • Autonomía Económica y Tecnología en el Caribe: En Jamaica y la República Dominicana, la recuperación temprana se ha ligado al empoderamiento de las mujeres microempresarias. A través de programas de transferencia y el uso de tecnologías disruptivas como blockchain, se incentiva la resiliencia financiera de los negocios liderados por mujeres, garantizando transparencia y rapidez en la entrega de capital semilla post-desastre.

Hacia una Gobernanza Orientada a la Resiliencia

Como subraya el Informe Regional sobre Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe, proteger los avances del desarrollo frente a las amenazas climáticas requiere una transformación profunda de la institucionalidad pública. Una gobernanza orientada a la resiliencia exige:

  1. Instrumentos Financieros Ágiles y Flexibles: Mecanismos como los fondos anticipatorios, los seguros basados en índices paramétricos y los bonos catastróficos, que permiten desembolsar recursos en horas en lugar de meses.

  2. Instituciones Fortalecidas a Nivel Local: La primera línea de respuesta es municipal. Los gobiernos locales necesitan capacidades técnicas reales para zonificar el riesgo y prohibir asentamientos en áreas vulnerables.

  3. Infraestructura Sólida y Soluciones Basadas en la Naturaleza: Reconstruir bajo el principio de “Build Back Better” (Reconstruir Mejor), integrando tanto ingeniería resistente a vientos e inundaciones como la restauración de barreras naturales (manglares y cuencas hidrográficas).

La experiencia del PNUD en el Caribe y Centroamérica demuestra que la resiliencia no es un estado estático, sino un proceso dinámico de aprendizaje y adaptación. Pasar de la preparación pasiva a la acción anticipatoria es la única vía para asegurar que el próximo huracán no destruya el futuro de las comunidades más vulnerables de nuestra región.

Bibliografía 

Para expandir los conceptos de gobernanza de riesgo, acción anticipatoria y el impacto socioeconómico de los desastres abordados en este artículo, se sugiere la revisión de las siguientes fuentes fundamentales:

  • CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe). (2023). Efectos de los desastres derivados de fenómenos climáticos en América Latina y el Caribe: Modelos de evaluación y políticas de adaptación. Santiago de Chile: Naciones Unidas.

    (Aporta datos cuantitativos sobre el impacto macroeconómico y fiscal de los huracanes en las economías caribeñas).

  • Gamarra Tong, L. (2025). De la preparación a la acción: Fortaleciendo el desarrollo humano resiliente frente a huracanes. Blog del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Recuperado de: https://www.undp.org/es/blog/de-la-preparacion-la-accion

  • IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change). (2022). Climate Change 2022: Impacts, Adaptation and Vulnerability. Contribution of Working Group II to the Sixth Assessment Report. Cambridge University Press.

    (Documenta el aumento de la intensidad de los ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico debido al calentamiento de los océanos).

  • PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo). (2025). Informe Regional sobre Desarrollo Humano en América Latina y el Caribe: Gobernanza y Resiliencia ante la Crisis Climática. Nueva York: PNUD.

    (Marco teórico fundamental sobre cómo las instituciones deben adaptarse para mitigar los choques climáticos externos).

  • PNUD Jamaica. (2025). AI-driven assessment on debris and displacement following Hurricane Melissa. Kingston: UNDP Press Release.

    (Analiza el uso de modelos de Inteligencia Artificial para estimar el desplazamiento interno y las toneladas de escombros tras desastres).

  • UNDRR (Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres). (2022). Informe de evaluación global sobre la reducción del riesgo de desastres (GAR 2022): Nuestro mundo en peligro. Ginebra: UNDRR.

    (Desarrolla el concepto de riesgo sistémico y la necesidad imperativa de la acción anticipatoria global).

  • UNOCHA (Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios). (2024). The Central Emergency Response Fund (CERF) and Anticipatory Action Frameworks: Lessons from the Caribbean. Nueva York: Naciones Unidas.

    (Explica los criterios de activación financiera de los fondos CERF antes del impacto de los fenómenos meteorológicos).

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