Por el Equipo Editorial de Gestión de Desastres Inspirado en la tribuna de Pilar Orenes (Educo) para El País, ampliado con bibliografía y marcos teóricos de Gestión de Riesgos y Acción Humanitaria.
En un planeta sacudido por la simultaneidad de conflictos geopolíticos armados, emergencias climáticas extremas y secuelas socioeconómicas crónicas, la educación ya no puede ser tratada como un servicio secundario o postergable en la respuesta humanitaria. Cuando una escuela cierra, es destruida o es militarizada, no solo se interrumpe el aprendizaje formal; se desmantela el principal escudo protector de la infancia.
1. El Punto de Partida: La Perspectiva de El País y Educo
El análisis propuesto originalmente en El País expone una realidad alarmante a través de crisis agudas como las de la Franja de Gaza, Ucrania o Sudán: la educación es una víctima estructural e inmediata de la violencia y el desplazamiento.
Las ventanas de oportunidad o los frágiles altos el fuego no solo deben servir para coordinar la asistencia alimentaria o médica; deben priorizar de manera inmediata el retorno de los niños, niñas y adolescentes a las aulas, incluso si estas toman la forma de tiendas de campaña provisionales o espacios comunitarios alternativos. Como bien apunta la dirección de Educo, una escuela segura no solo enseña: salva vidas y abre ventanas de esperanza en entornos convulsos.
2. El Concepto de “Crisis Encadenadas” (Polícrisis) en la Gestión de Desastres
Para entender este fenómeno desde la perspectiva de la gestión de desastres, debemos integrar el concepto científico de polícrisis o crisis complejas interconectadas. Una crisis encadenada ocurre cuando múltiples eventos desastrosos (ambientales, sanitarios, bélicos o financieros) interactúan de forma simultánea, provocando que el impacto global sea exponencialmente superior a la suma de sus partes.
El efecto cascada: Un desastre climático (como una sequía severa o un huracán) destruye la base económica agrícola de una región. Esto genera inseguridad alimentaria y tensiones por los recursos, lo que a menudo deriva en desplazamientos forzados o conflictos civiles.
El colapso del sistema educativo: En medio de esta cadena de impactos, los sistemas escolares sufren un triple golpe: pérdida de presupuesto estatal, dispersión o fallecimiento del personal docente, y la reconversión física de las escuelas supervivientes en refugios comunitarios improvisados.
3. El Enfoque del “Triple Nexo” (HDP)
Históricamente, la ayuda internacional ha operado de forma fragmentada: los actores humanitarios intervienen en el pico de la emergencia y las agencias de desarrollo llegan años después. Para garantizar la educación en crisis encadenadas, la comunidad internacional utiliza hoy el enfoque del Triple Nexo (Humanitario, Desarrollo y Paz – HDP), promovido por redes globales como la Red Interagencial para la Educación en Emergencias (INEE):
Acción Humanitaria: Proporcionar espacios temporales de aprendizaje, kits escolares de emergencia y apoyo psicosocial inmediato tras el impacto del desastre.
Desarrollo: Reconstruir los centros educativos bajo el estándar de “Reconstruir Mejor” (Build Back Better), utilizando arquitectura sismorresistente o adaptada a inundaciones, y fortaleciendo las capacidades técnicas de los Ministerios de Educación locales.
Paz: Diseñar currículos educativos inclusivos y no discriminatorios que enseñen resolución pacífica de conflictos, mitigando las tensiones sociales que causan nuevas crisis.
4. La Escuela como Nodo de Protección Biológica y Social
La educación en situaciones de emergencia (EeE) no es un lujo post-crisis; es una intervención táctica que mitiga la vulnerabilidad letal. Datos consolidados por UNICEF demuestran que mantener las escuelas activas funciona como un catalizador para otros derechos fundamentales:
Prevención de Riesgos de Explotación: Una infancia escolarizada reduce drásticamente las tasas de reclutamiento forzado por grupos armados, el trabajo infantil y los matrimonios forzados de menores.
Logística de Supervivencia: La escuela es el canal más eficiente para distribuir agua potable, suplementos nutricionales (alimentación escolar masiva) y desplegar campañas de vacunación de emergencia.
Soporte Psicosocial Crítico: La rutina diaria de asistir a clases devuelve a los niños una sensación de normalidad y predictibilidad indispensable para tratar el estrés postraumático crónico derivado de bombardeos o pérdidas catastróficas.
5. Modelos Multimodales frente a la Brecha Digital
Los balances de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) sobre emergencias complejas demuestran que las respuestas basadas puramente en el aprendizaje remoto virtual (educación online) actúan como un “develador de desigualdades”. En el Sur Global, depender de plataformas de internet durante una crisis aísla por completo a las poblaciones rurales y de bajos recursos debido a la brecha digital y la falta de fluido eléctrico.
Por lo tanto, la gestión de desastres exige el despliegue de estrategias multimodales:
Programas radiofónicos y de televisión comunitaria (como los impulsados por UNESCO y UNICEF en zonas de conflicto en África Occidental).
Distribución física de guías de autoaprendizaje impresas diseñadas para entornos donde no hay conectividad.
Redes de tutorías itinerantes formadas por líderes comunitarios y docentes locales refugiados o desplazados.
6. Conclusión y Llamado a la Acción
Para mitigar el impacto de las crisis encadenadas en las nuevas generaciones, es imperativo transformar la arquitectura del financiamiento humanitario. Actualmente, la educación recibe menos del 3% de los fondos de ayuda humanitaria global.
Los gobiernos donantes y los organismos multilaterales deben comprometerse con presupuestos plurianuales flexibles y exigir el cumplimiento estricta de la Declaración sobre Escuelas Seguras, blindando los entornos de aprendizaje frente a ataques militares y reconociéndolos como los activos de resiliencia más valiosos que posee la humanidad.
Bibliografía
Si deseas profundizar en la documentación que sustenta este artículo, te recomendamos consultar las siguientes fuentes institucionales:
Orenes, P. (2025). Garantizar el derecho a la educación en contextos de crisis encadenadas. Planeta Futuro, El País.
Red Interagencial para la Educación en Emergencias (INEE). (2024). Normas Mínimas para la Educación: Preparación, Respuesta y Recuperación.
UNESCO. (2026). La educación en situaciones de crisis: Estrategias de resiliencia y datos globales.
UNICEF. (2026). La educación, en la mira: Impacto de los conflictos armados y desastres en la infancia.
Renna, H. (2020). El derecho a la educación en tiempos de crisis: alternativas para la continuidad educativa en América Latina y el Caribe. Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO).
